Para los amantes de la lengua castellana, es frustrante encender la televisión en Buenos Aires, especialmente cuando de noticias se trata.

En Argentina, la carrera de periodista no está colegiada, sólo con publicar una determinada cantidad de notas, se obtiene el carnet, es por eso que somos muchos los periodistas de oficio, de otro tiempo, lo increíble que hoy con más formación, se deforma la lengua y la información.

Allá por los finales de los ochenta, además de la carrera que siempre existió en el Instituto Superior Mariano Moreno, se agregaron en varias instituciones, y Universidades, entre las cuales se encuentra la UBA (Universidad de Buenos Aires), la carrera de Comunicación Social, con especialidades en Publicidad, y Periodismo.

Hoy, la mayor parte de los jóvenes que vemos en televisión, son hijos de esas carreras, y salvo honrosas excepciones, cada vez que escuchamos el léxico o las preguntas, nos cuestionamos ¿dónde están los periodistas de oficio? Algunos como yo, escribiendo en un blog y haciendo prensa, otros, completamente desocupados, y unos pocos ¡Gracias a Dios! todavía trabajando.

Me crié adentro de una radio, lo que era Radio el Mundo y hoy es Radio Nacional, en los tiempos que como decía mi padre “Radio el Mundo era Radio el Mundo”. Soy hija de alguien que fue en vida locutor y maestro de grandes locutores, y me enseñó a amar la lengua castellana, quizá por eso me avergüenzo de las cosas que escucho.

A los quince años fundé un periódico en el colegio, luego estudié redacción y todas las armas que necesita un periodista, después de los veinte comencé a trabajar profesionalmente, y toda la formación y experiencia me llevó a una conclusión, hay que leer mucho, informarse, pero fundamentalmente leer, para saber de qué se habla.

Leer diarios es fundamental, pero la riqueza del lenguaje se obtiene de los grandes, Oscar Wilde, Borges, Baudelaire, Flaubert, Jorge Amado etc, También es muy bueno leer a grandes filósofos, moralistas, sociólogos y psicólogos. Ser periodista es una maravillosa profesión, donde uno, como un orfebre, tiene que tener la herramienta adecuada según el caso.

Otro de los principios de un periodista, es escuchar al entrevistado. Hoy a la mañana, los notcieros difundieron la noticia que la productora de cine de Francis Ford Cóppola que tiene en Buenos Aires, fue asaltada, fueron los antes llamados “auriconistas”, luego “cronistas” que son los hoy mal llamados “noteros”, y entrevistaron a unos vecinos porque no había nadie ¿?, ah me olvidaba, no podés volver sin la nota. Uno de los vecinos dice: -“Esto estaba bastante escondido, nadie sabía que era la productora de Cóppola”- El “periodista” retruca: -¿Sabían que era la productora de Cóppola?- Claro, después de eso, ¡qué se puede decir!

La gente es bastante educada, yo estoy esperando a algún entrevistado que les diga “¿vos me estás escuchando, o memorizando un cuestionario que si te saco de él no sabés qué decir?”

De todas maneras, no sólo es la culpa de la nueva generación, hay dinosaurios de la vieja generación (cuando aún no existía la carrera) que los ponen como directores o productores ejecutivos de canales de noticias (usualmente acomodados), que no tienen la menor idea de lo que es ser periodista, y ellos bajan línea. Recuerdo en mis épocas de cronista, en que una noche me mandan al Hospital Argerich, porque habían llevado a un hincha de fútbol que participando en una pelea entre barras bravas, se estaba muriendo. Llegamos con el camarógrafo, y la seguridad no me dejó entrar al hospital. Como fui la primera, llamé a mi Productor Ejecutivo (un ex funcionario radical) y le expliqué la situación, y como sugerencia le dije: -“me quedo esperando a los otros medios, cuando seamos varios nos va a tener que atender el Jefe de Guardia”- la respuesta del señor fue: -“no, metete igual y hacé que te peguen”- Por supuesto no lo hice, yo tengo algo que este señor carecía que se llama ética.

Hoy soy una feliz escritora, y siento que estoy viva, porque encuentro algo que me molesta, y son los ataques de vanidad de mis colegas, pero lo delicioso es que en nuestras “brainstorm” cuando alguien en la vorágine de tirar ideas dice alguna palabra inexistente, todos se empiezan a reír diciendo “parecés periodista de televisión”. Personalmente me duele, porque yo fui periodista de televisión.

Mientras tanto, les sugeriría a algunos comunicadores, que acudan al “mataburro” comunmente llamado diccionario, para no escuchar barbaridades como “multirreligioso” en vez de “ecuménico”, y por favor, ¡Escuchen al entrevistado! la respuesta le va a dar la próxima pregunta, aunque no se hayan estudiado el cuestionario.

Para los que no viven en Buenos Aires, les doy dos links donde pueden ver canales de noticias de Buenos Aires:

TN
C5N

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