Seguía con la canción de “Las Hormigas” de “El Diluvio que Viene”, ya que después de que mi hijo & company la cantaran en el acto del 9 de julio, ayer subí los videos del acto a You Tube, para que los otros padres pudieran ver a sus hijos. Era tan largo, que me pasé editando, cortando, y escuchando que Unidas Somos Más etc, pero “Las Hormigas”, la dejé entera, solo corté bastante las partes en que los chicos mostraban sus avances en música ejecutando instrumentos, ya que parecía un retroceso porque la profesora de música está muy ocupada haciendo de la mucama de Inés en “Socias”, y creo que entre los días que falta y sus grabaciones, está fijándose poco en la afinación de los niños. Es notable la diferencia de los chicos preparados por Guillermo, el otro profesor, pero agua y ajo, a mi hijo le tocó María Nidia (conocoda artísticamente como María Ursi). La solución sería que la mucama se muera en “Socias”, pero es dificil que una mucama muera en un unitario.

En fin, con un oído seguía escuchando a Pepe Trelles y a los chicos, y con el otro escuchaba atentamente el debate en el senado, y juro que la canción de “Las Hormigas” tuvo sentido para mí.

Me fui a la cocina a preparar la cena, mientras cocinaba, vino mi marido que también estaba siguiendo el debate, a contarme la historia de Emilio Rached, que había escuchado en la televisión: aparentemente Rached estaba entre los apretes Leopoldo Moreau, Enrique Nosiglia, Gerardo Morales para que vote el NO, y por otro lado, Gerardo Zamora el gobernador de su provincia, lo apretó bien fuerte argumentando que si el no apoyaba al gobierno, no iba a poder seguir gobernando. Y ahí estaba Rached, entre su conciencia y su culpa. Había comprometido su apoyo a la ley, quizá pensando que podría ser culpable de una crisis institucional, pero el granito de arena de las señoras del barrio, cambió su votación, momento en el que hace historia.

Rached es rosarino, pero fue criado en Pinto, un pueblito del sudeste de Santiago del Estero. Un lugar de apenas 12.000 habitantes. Las señoras del lugar empezaron a llamar a la esposa de Rached, dejándole en claro que si votaba por el SI se transformaban en ciudadanos no gratos. Supongo que la esposa lo habrá llamado contándole su angustia, y su conciencia pesó ante el aprete culposo de Zamora.

Y ahí recorde a “Las Hormigas”. ¿Alguien podía pensar que unas vecinas pudieran cambiar el destino de un país? Gracias a “Las Vecinas”, que actuaron como “Las Hormigas”, empezó un momento histórico.

Me imagino a Cristina en ese momento, arrancándose las extensiones, y a Nestor diciéndole que la culpa es de ella. Hubiera querido ser mosquito para escuchar esa discusión.

Esta vez, entre gallos y medianoche, no se votó en contra del pueblo. Quise quedarme despierta, pero el sueño me venció. Escuché a Chiche Duhalde, con un excelente discurso; amable, conciliador, justificando claramente su voto por el NO. Cuando empezó su alocución Adolfo Rodriguez Saa, Morfeo me llevó en sus brazos y me dormí, con la sospecha de que me iba a levantar con la 125 aprobada.

Gracias a Dios, a pesar de mis 45 años, todavía hay cosas que me sorprenden, a las 6:15 me despierta mi marido diciéndome: “Esto te va a gustar”. Vi un Cobos tan nervioso, que creía que se iba a infartar. Obviamente, no se había infartado, ya que a esa hora era una repetición, pero quiero decirle Señor Vicepresidente ¡Chapeau!, votó por su convicción y por lo que usted creyó que era mejor para el país.

Transcribo el discurso de Cobos, que es histórico.

El país no está mirando. Hay gente en las plazas y en las calles, esperando una respuesta. Una respuesta que no debe traducirse en una victoria o en una derrota. Para que se preserva la institucionalidad, la paz social y el consenso. Obviamente el consenso no está presente. Está el país partido, esta es la verdad. Están todos, nuestros hijos. Están todos preocupados. A mí me han tocado momentos difíciles en la vida. Cuando tenía 23 años se le ocurrió a dos presidentes de facto llevar al país casi a una guerra por el conflicto en el Beagle. Estaba en la universidad y me vi envuelto casi en ese conflicto. Podía haber sido catastrófico para argentina y para Chile. No podía entender por qué estaba ahí. Después sucedieron muchas cosas en mi vida. Eso me marcó a fuego. La historia me hizo gobernar una provincia importante, Mendoza. Hoy debe ser el día más difícil de mi vida, junto con aquellos momentos que viví en la juventud. No sé por qué el destino me pone en esta situación. Obviamente para un hombre de carne y hueso, con sentimientos y emociones como todos ustedes, hace que uno se genere contradicciones. Es así.

No es la situación que se vivió en el 2001, donde la gente pedía que el Gobierno se fuera porque no había cumplido las expectativas. Por eso cuando asumió el Presidente de ese entonces después de una transición traumática, todos comenzamos a recuperar la esperanza y todos apostamos a consolidar el crecimiento, a consolidar el esfuerzo, el sacrificio. Así poco a poco comenzamos a recuperar un gran país, el que tenemos, el que fue fruto del trabajo de muchos inmigrantes, mis abuelos. Mi abuelo cosechaba. Salía con la casilla y demoraba 15 días para volver, porque trabajaba en el campo. Otros, empleados del ferrocarril. Todos supieron construir metas colectivas. Diferentes razas, religiones, son las ventajas que tiene nuestro país, que no tiene ningún otro. Que no haya diferencias raciales y religiosas. Parece que nos cuesta ponernos de acuerdo. Nos cuesta entenderlo. Por eso cuando veíamos que este país crecía, este país se alejaba de cualquier riesgo como el que vivimos en el 2001, un grupo de hombres y mujeres, a lo mejor de distintos partidos, creímos en esto que llamamos la Concertación. A algunos nos costó y mucho, la expulsión de un partido en el cual milité. Pero lo hicimos convencidos que teníamos que aportar entre todos. A sortear las diferencias. Había crisis en los partidos políticos. Habían perdido esa representatividad.

Hay hombres del oficialismo que están pensando distinto. Hay hombres de la oposición que también piensan distinto. Estoy seguro que lo que está esperando la ciudadanía, el campo, el gobierno, la gente, nuestros hijos, todos es de aquí salga una solución consensuada. Una solución en la cual esta excepcionalidad que me da la Constitución tenga que el vicepresidente de la nación tenga que traer la solución que no todos están esperando. Y créanme que está en mí el mejor de los anhelos como para que el gobierno que encabeza la Presidenta de los argentinos sea el mejor de todos, pero ella delegó en el Congreso la solución de este conflicto. Se avanzó bastante en la Cámara de Diputados y se llega hoy aquí para que de alguna manera hayan realizado su aporte, definan quienes representan a las provincias argentinas.

En esta circunstancia y en estos días que hemos vivido, yo puse ahí como ejemplo algunas cosas que se lograron con el consenso, con los acuerdos. Por eso fue la idea mía de convocar a los gobernadores. Así avanzamos en leyes importante que permitieron resolver temas importantes.

Yo se que formo parte de este Gobierno. Que vengo de otro sector, de otro espacio político. Que por ahí me permite disentir de algunas cosas. Esto es pluralidad. Actuar en base a mis convicciones. Por eso he hecho todo lo posible, a veces anticipadamente y con críticas, lo entiendo. Pero sabía que este tema debía llegar lo más consensuado posible. Obviamente no llegó así, da cuenta de ello este resultado.

La ciudadanía no está esperando que desempate el presidente del Senado. Lo que está esperando, a mi humilde entender, es que de acá salga algo consensuado. Y yo sé que está en el ánimo de todos ustedes aportar a este consenso. Ha habido varios proyectos. Y ninguno termina de convencer porque no se ha podido unificar en las comisiones, a pesar de haber recibido a distintos actores. Yo sé que uno tiene una responsabilidad institucional en estos momentos. Sé que tengo que, con mi palabra o con decisión de ustedes, tengo que aportar para fortalecer a un gobierno, para encontrar una solución y dar tranquilidad a todos los argentinos que quieren vivir en paz. Porque sabemos que las cosas están bien. Y que este tema ha generado esta división resulta inexplicable, inentendible, como a muchos argentinos.

Yo les quiero hacer un pedido. Quiero que evalúen la posibilidad de un cuarto intermedio para encontrar una solución que espera la ciudadanía sin mezquindades de ningún sector, porque el país está mirándonos. En el sector del oficialismo ha habido mucha gente que ha pensado distinto. No por ellos tiene que ser un impedimento para entendernos. Los representantes de las provincias están divididos. Yo les pido al bloque del oficialismo que evalúe esta posibilidad. Y a los sectores de la oposición la responsabilidad que hoy nos demanda la historia, las circunstancias. El país nos está pidiendo que nos pongamos de acuerdo. Y quizás necesitamos más tiempo para alcanzar el consenso. Que dé la respuesta que el pueblo argentino está esperando. Se lo pido en nombre de muchos argentinos que, creo, están esperando el mayor acuerdo posible para terminar este conflicto y para mirar hacia adelante.

En ese momento, Picheto le respondió citando a Jesús que le dijo a sus discípulos que lo que había que hacer, había que hacerlo rápido. No sé que biblia lee el presidente del bloque justicialista, pero debe saber mucho más que yo, ya que ese párrafo no lo recuerdo, pero después de hablar de Jesús, subliminalmente le mandó un aprete:
“Señor presidente, no me gustaría estar en su lugar, pero la historia lo va a juzgar”.
Creo que esa frase “la historia lo va a juzgar”, hizo que Cobos vote de acuerdo a su conciencia. Al impedirle tener un cuarto intermedio, Cobos concluyó:
Yo tengo que acompañar por la institucionalidad, por el riesgo que esto implica. Mi corazón dice otra cosa y no creo que esto sea el motivo para poner en riesgo el país, la gobernabilidad, la paz social. Quiero seguir siendo el vicepresidente de todos los argentinos, el compañero de fórmula hasta 2011 con la actual presidenta de los argentinos. Vuelvo a decir que es uno de los momentos más difíciles de mi vida. No percibo ningún interés. Estoy expresando lo que mis convicciones, sentimientos empujan a la decisión. Yo creo que la presidenta de los argentinos me va a entender. No creo que no sirva una ley que no es solución a este conflicto. La historia me juzgará no sé cómo. Pero espero que esto se entienda. Soy un hombre de familia como todos ustedes, con una responsabilidad en este caso. No puedo acompañar. Y esto no significa que estoy traicionando a nadie. Estoy actuando en forma a mis convicciones. Yo le pido a la presidenta de los argentinos que tiene la oportunidad de enviar un nuevo proyecto que contemple todos lo que se ha dicho, todos los aportes que se han brindado, gente afuera y aquí mismo. Que la historia me juzgue. Pido perdón si me equivoco. Mi voto no es positivo.
Esa noche memorable, que va a quedar en la historia de nuestro país, ya que:
  1. Todos creían que Cobos era una figurita decorativa.
  2. Es la primera vez que un vicepresidente define una votación, ya que las anteriores fueron presidentes provisionales del senado:30/07/2001: El Senado sancionó la Ley de Ajuste Fiscal enviado por el Poder Ejecutivo del presidente Fernando De la Rúa. Mario Losada (UCR-Misiones) , titular provisional del Senado ,desempató la votación del artículo 10 de la ley, que estaba 21 a 21, a favor del proyecto oficialista de la Alianza.

    30/05/2002: El Senado derogó la Ley de Subversión Económica , una de las condiciones económicas exigidas por el FMI para negociar una ayuda económica a la Argentina.

    El presidente Eduardo Duhalde obtuvo la derogación de la normativa, gracias al voto de Juan Carlos Maqueda (Partido Justicialista-Córdoba), presidente provisional del Senado, quien definió la votación por 35 votos a favor, contra 34 votos en contra.

Necesitamos un clima más tranquilo en el país, no hay una Argentina para unos y una Argentina para otros. El gobierno tiene que trabajar codo a codo con todos, somos como las hormigas, si unidos no somos más, no vamos a sacar el país adelante.

Este cuarto de año perdido, es responsabilidad del gobierno. Cristina Kirchner es tan presidente como lo era antes de la votación, nadie quiere que se vaya la presidente, queremos sí, que sujete a su marido, porque si hay alguien que atenta contra la figura presidencial, es el Sr. Nestor Kirchner. Siguiendo la línea de pensamiento del gobierno, calculo que ya están pensando como sacarse a Cobos de encima, y seguramente ya están definiendo que Cristina no va a viajar más para no dejar a Cobos. Pero hay algo que debemos saber, la 125 sigue en vigencia, creo que la presidente debería derogarla porque se expone a un nuevo fracaso, esta vez judicial.

La presidente debería trabajar en la reconformación del ambiente de convivencia, ya que el poder perdió masa crítica de apoyo, porque mucha gente que votó a favor de ella, esta vez no la apoyó. Ahora debería salir a hablar al pueblo, antes de que las mafias sigan actuando, ya aparecieron pintadas en la zona de congreso con pintura roja, diciendo “Cobos, saludos a Vandor”, y esto, es peligroso.

Yo creo que el primer acto que debe hacer hoy la presidente, es mostrarse con Cobos, y empezar un proyecto juntos, y fundamentalmente, pedirle a su marido, que de un paso al costado, el ha deteriorado su imagen y su gobierno. Nestor Kirchner tiene que ser “ex presidente”. Cristina, por favor, debe cambiar en forma urgente a su gabinete, personas como Moreno, le hacen daño, no solo a su figura, sino que a los 37 millones de argentinos. Usted es muy capaz, hoy tiene la oportunidad que los argentimos, le rogamos que aproveche. Está en un momento histórico para que empiece a gobernar. Espero que acepte y entienda este desafío. Yo no la voté, pero la acepto como presidente, a su marido no, y juro que me crispa cada vez que lo veo hablando al país. En estos momentos, el es su marido, el presidente del Partido Justicialista y el ex presidente.

Señora, Perón, Evita y el Che Guevara están muertos. No construyamos un país con fantasmas, sino con argentinos que trabajan. En el extranjero la gente dice: “Qué país rico es Argentina, que todos los que gobiernan roban, y la plata nunca se acaba”, cambiemos esa imagen. Usted dijo en varios de sus discursos, que sabía que le iba a ser difícil gobernar por ser mujer, yo creo que está equivocada, con su decisión de mujer, corra a la gente que le hace daño. Usted tuvo buenas iniciativas, llamó al diálogo, pero sus buenas iniciativas fueron ensuciadas por la agresividad de su marido y su hijo.

Contenga a su familia, si hay alguien que atenta contra la continuidad de su mandato, es su marido; separe de su gabinete a las personas que la perjudican, que no es Cobos, a pesar que Pichetto en un ataque de obsecuencia dijo “Cobos le hizo un gran daño al país”. Es mentira. Cobos, le está dando la posibilidad que de una vez por todas, sea la Presidente de todos los argentinos.

Señora Presidente, no desaproveche esta oportunidad, tiene el apoyo de todo el pueblo argentino. Espero que Dios la ilumine para que ponga un coto a su esposo y a su hijo, y que la bendiga para que separe de su gabinete, a gente que le hace mucho daño, a usted y al país, y que convoque a muchos que quieren cambiar, con inteligencia y buenas intenciones. Somos muchos los que queremos un mejor país para nuestros hijos.

Que Dios la ilumine, Señora Presidente, para que podamos ser como “Las Hormigas”, construyendo un país para todos.

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