El dolor de que nuestra vida cambie repentinamente, depende de nuestros proyectos y de nuestra mirada lo que vayan a durar las lágrimas.

Con toda la tristeza que da romper con una ilusión, tenemos que tener la fortaleza de empezar de nuevo, últimamente me he hecho experta en comenzar de nuevo, y todavía no me cansé de volver a levantarme.

Es tiempo de levantar la mirada, y volver a caminar.  El viaje nos dará una nueva ilusión.

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