Y Betty Boop quiere resurgir de las cenizas, la había abandonado durante mucho tiempo, pero decidí que debe volver, con sus curvas, su sonrisa y sus labios rojos.

Decidí soltar las amarras y comenzar a navegar hacia una nueva ilusión. Mi pelo suelto al viento, me recuerda que hace tiempo debería haberlo cortado, pero hice una promesa, que aunque quisiera cumplirla si la llevo a cabo no voy a poder volver a empezar.

A partir de hoy, decreto que ningún puerto me va a retener, que voy a ser libre, especialmente de mis sentimientos.

Haber sacado su foto del escritorio fue mi declaración de independencia, de que tengo la necesidad de volver a sonreír, de que me sentí por mucho tiempo ignorada y abandonada.

Mi barco zarpa hoy, destino: felicidad-

 

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