Rick Blaines e Ilsa Lund

Podría decir que Casablanca, un filme de Michael Curtiz, es una de mis películas favoritas. No sé si mi sueño de ir a París desde chica con un gran amor, se debe a la frase que quedó grabada a fuego en mi mente “Siempre tendremos París”.

Básicamente es la historia de la pérdida del amor verdadero y de la renuncia a la humanidad de Rick Blaine, que si bien en esos tiempos no sé como se manejaban los castings, el ojo clínico de Michael Curtiz hizo que la elección cayera en Bogart y con su rictus de desesperanza sea más que perfecta, ya que en el film aunque el personaje camina por las calles de Marruecos como un fantasma, su vida terminó definitivamente años atrás en una estación de tren de París.

No voy a entrar en un debate que lleva décadas si Casablanca representa al infierno o al purgatorio, ya que todo lo que rodea al romance es bastante oscuro, me quiero centrar en la historia de amor, esas que uno vive deseando y que cuando la tiene causa tanto dolor que es difícil sostenerla. Rick Blaine muestra su egoísmo ante el rostro impertérrito de Víctor Lazlo (Paul Heinreid), con otra de las frases memorables de la película “Soy la única causa que me importa” .

Y ahí está ella, Ilsa Lund (Ingrid Bergman), etérea, con la culpabilidad y la inocencia justas como para que Rick se sienta en medio del infierno, y con una historia de amor que los une en el pasado, ella se reencuentra con Rick en Casablanca, llegando de la mano de Víctor Lazlo. En ese momento entramos en una historia conocida por todas las mujeres: un hombre bueno y honrado como Víctor Lazlo, con la grandeza de haber descendido al infierno a salvar a miles de inocentes, y enfrente el pasado en todo su esplendor, el amor, la pasión, el fuego, todo lo que con Víctor no tiene, siendo lo que solemos llamar las mujeres “un tipo aburrido”.

Ilsa había traicionado involuntariamente a Rick, cuando supuso que había muerto en un campo de concentración, y luego lo destroza con una carta de despedida, cuyas palabras se deshacen bajo una torrencial lluvia, en una metáfora desesperada de amor, otro tema bien aprendido por las mujeres pero nunca aplicado, a veces escribimos cartas de las que nos arrepentimos, porque después no hay Liquid Paper que nos salve.

De todos modos, Víctor sospecha del romance fogoso entre Rick e Ilsa, pero la exculpa del asunto y le ofrece a Rick escaparse con el amor de su vida, solo para mantenerla a salvo, esa entrega de Víctor, aunque es muy noble a las mujeres no nos gusta, y yo me pregunto ¿es un acto de amor renunciar al amor, o es un acto de cobardía?

Casablanca es la suma de todos los dolores e infiernos a los que un hombre y una mujer pueden descender sin ni siquiera morirse, aún besándola, Rick entiende que Ilsa está al márgen de su destino, y la noción del mismo le es revelada por Víctor en una alusión al Hades donde las almas pierden su orientación.

Rick tiene un gesto de intentar volver al pasado, pidiéndole a Sam (Dooley Wilson) que toque nuevamente As Times Goes Bye, liberando a Ilsa de un sacrificio de amor verdadero, olvidando que es un hombre mayor con una sola posibilidad de enamorarse, y le recuerda en un encuentro de almas la historia que vivieron en la frase que más me gusta, y que inmortalizó Casablanca… “Siempre tendremos París”.

Ilsa le recuerda que una mujer le había hecho daño, y que deseaba vengarse del mundo, ¿en realidad era ella u otra?. Rick con todo su pasado en su espalda y la esperanza de un futuro que nunca se atrevió a enfrentar, sólo dejándola ir en las alas de un avión o de un ángel podrá escapar de su propio abismo, al menos podrá sobrevivir a los tormentos con un alivio temporal, mientras que a lo alto desaparece la única oportunidad que tuvo de ser feliz encarnada por una mujer.

Me resta mencionar, que esta historia maravillosa fue guionada por Julius y Philip Epstein y Howard Koch, tres guionistas impecables a los que nunca se los nombra.

Casablanca es una hermosa historia de amor, con la cual muchos nos sentimos identificados, he aquí la fórmula de un excelente guión, historias simples, personajes ricos. La ficción imitando a la vida.

Las románticas pelearíamos porque Ilsa se quede con Rick, pero… ¿cómo hubiera sido el final de la historia?

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