Semana Santa, es como si nuestro barco entrara en el puerto, y antes de volver a zarpar, debemos meditar y reflexionar.

Leer la palabra, perdonar, saber que somos humanos y nos lastimamos con nuestras miserias. Es un momento para pensar en quienes amamos y que forman parte de nuestra alma.

Puede que en este momento esté alejado, puede que estemos distanciados, pero no te olvides de entregarle a esa persona un pensamiento de amor.

Le pedí a Dios que sane nuestras heridas, que cure nuestra alma y que suceda lo mejor para los dos. Le pedí a Dios que vuelvas a sonreír, porque sin esa sonrisa la vida tiene menos sentido. Le pedí a Dios que nos cuide y que vele por nuestras almas.

Le pido a Dios, día a día, para que el camino se ilumine.

Feliz semana santa para todos.

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