Mi corazón está de fiesta, las musas han regresado y me han vestido con telas y encajes de palabras, me han llenado de joyas compuestas por signos de puntuación, y me han calzado con imágenes transformadas en letras.

Solo vos me inspirabas, solo escribía egoistamente sobre mi amor. Ayer todo empezó a cambiar, comencé a observar, y me dí cuenta que los ropajes de palabras me sientan bien.

Es una pequeña pausa, para disfrutar lo que se había alejado durante un año.

He vuelto a escribir, gracias a Dios.

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