A la falta de amor, el arte nos ayuda

Si no hay amor, busque arte. La contemplación de una bella obra de arte puede estimular el flujo sanguíneo en la parte del cerebro relacionada con el placer y equivale a la sensación de estar enamorado, según un estudio británico.

La observación del arte por el hombre, provoca el aumento de una sustancia química asociada al bienestar, la dopamina, en el córtex órbito-frontal del cerebro dando sensaciones de intenso placer.

Las obras de arte consideradas de mayor belleza, como pueden ser las del paisajista inglés Constable, el neoclásico francés Ingres o el italiano Guido Reni, provocan el mayor estímulo placentero.

Por el contrario, obras maestras de otros artistas como El Bosco, Honoré Daumier o Quentin Massys, que representan a personajes feos o caricaturescos, apenas estimulan el flujo sanguíneo.

El resultado es semejante a lo que las personas sienten con el amor romántico o cuando están bajo el efecto de determinadas drogas. En una serie de experimentos de mapeos cerebrales, el profesor Semir Zeki, neurobiólogo de la University College London, escaneó los cerebros de voluntarios mientras ellos contemplaban 28 figuras.

“Quisimos ver qué ocurre en el cerebro cuando se miran pinturas hermosas”, afirma el profesor Semir Zeki, experto en neurobiología del University College de Londres, citado por The Sunday Telegraph.

“Descubrimos que cuando se contempla una obra de arte, ya sea un paisaje, un bodegón, un retrato o un cuadro abstracto, se produce un estímulo en la parte del cerebro relacionada con el placer”, explicó.

El equipo dirigido por Zeki sometió a observación con un escáner a personas sin especiales conocimientos artísticos, porque creyeron que serían las menos influenciables por las corrientes actuales.

Los escáneres midieron el flujo sanguíneo en la corteza orbitofrontal medial, la parte del cerebro asociada al placer y al deseo, y permitieron descubrir que la belleza artística produce una sensación placentera inmediata.

El estudio está siendo revisado y será publicado este año. La investigación sugiere que el arte podría ser usado para aumentar el bien estar y la salud mental de la población en general.

Investigaciones realizadas anteriormente mostraron que el arte puede reducir el sufrimiento de pacientes en hospitales y llevar a una recuperación más rápida de problemas de salud.

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