Dicen que hay un secreto personal que nos lleva al éxito, y yo descubrí que mi secreto vivía encerrado en la sonrisa de alguien, que cada vez que la veía me iluminaba la vida.

Las circunstancias llevaron a que hoy no pueda ver esa sonrisa, pero me pregunto ¿de dónde saco mi luz, mi baño de alegría si no tengo tu sonrisa?

Pienso que determinadas cosas no suceden aunque ofrezcamos dinero por ella, o intentemos obtenerlas arma en mano, son esas cosas divinas que nos cambian la vida, las que suceden sin pedir permiso, invadiéndonos el corazón y haciendo nuestra vida brillante.

Por eso decidí mirar otras sonrisas, para encontrar la luz. Yo me ofrezco a iluminar la vida de alguien con mi risa contagiosa, simplemente necesito una sonrisa que salga desde el alma.

¿Quién se atreve a regalarme una sonrisa?

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