Acabo de llegar del cine, y ví una película que me dio el alimento para la mente y el alma que hace tiempo necesitaba.

Como siempre, Woody Allen no me defraudó. Midnight in Paris es una deliciosa película que dan ganas de verla una y otra vez.

Como autora, me identifiqué con Gil, el guionista con ansias de ser escritor, interpretado por Owen Wilson, que le dio una impronta a ese personaje soñada, y como mujer, con Adriana la musa de los artistas interpretada por Marion Cotilliard.

Un guión redondo, una fotografía soñada de París, ciudad a la que no renunciaré a visitarla enamorada, y como siempre la musicalización increíble de las películas de Woody Allen.

No se la pierdan, tuve la desgracia de soportar a mi lado a una pareja que no paraba de hablar con su hijita insoportable que nunca dejó de hablar por celular, aún así la disfruté.

Si sos guionista como yo, no te la podés perder, y si no lo sos, vas a disfrutar del vuelo de un guión exquisito, de una dirección impecable y de unas actuaciones increíbles además de … ¡PARÍS!

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