Imagen del blog www.encuento.comHace tiempo que lo observo, pero nadie levanta la voz.

Todo el mundo habla de las conquistas del otrora llamado sexo débil, y yo creo que hemos recorrido un largo camino, pero no hemos llegado a un buen destino, ¿por qué?

Recuerdo a mi abuela, ella se ocupaba de la familia en tiempos que las máquinas no eran comunes, se levantaba, atendía a mi abuelo, hacía la comida, me cuidaba, lavaba los platos, la ropa, miraba la novela, y le sobraba tiempo para charlar con las vecinas. Hoy tenemos lavarropas, y cosas que “supuestamente” nos alivian la existencia, pero la realidad es que mi abuela no se ocupaba de cosas extras de lo que significaba ser mujer, ama de casa, esposa, madre y abuela.

La “liberación femenina”, nos ha dejado demasiadas cosas, cuando aún ganamos menos dinero que los hombres, antes las mujeres no sufríamos infartos hasta pasada la menopausia, hoy eso se adelantó mucho. En la actualidad trabajamos dentro y fuera de casa, hay que ocuparse de ella, de los hijos, trabajar afuera y al volver terriblemente agotadas ir al supermercado, cocinar, etc. Somos siempre las que pagamos las cuentas, las que nos ocupamos de los asuntos escolares, médicos, etc. Somos para nuestros hijos madres, enfermeras, maestras, choferes, guardaespaldas, psicólogas y todo lo que rodea la crianza y el bienestar de ellos. La mayoría que nos divorciamos cargamos además con el intento de cubrir lo mejor posible la ausencia de un padre que cree que volvió a la adolescencia y que el haber tenido un hijo es un sueño lejano que alguna vez tuvo.

En fin, sostengo que la liberación femenina fue un paso en falso, y que por favor alguien me diga, cuál fue la conquista que justificó tanta lucha.

Ahora hemos levantado la bandera de la violencia dé género, y otra vez estamos haciendo las cosas mal.

Hay mucha gente que sufre este flagelo, pero quienes están manejando ésto, eligen representantes para dar charlas y difundir la cuestión, a personas que hacen escándalo en programas de televisión. Se supone que la justicia tiene que ser confiable como para que la persona que es víctima de violencia de género, tenga la valentía de denunciar, que confíe que si se abre ante la justicia, ésta la va a proteger. Por el lado de la justicia las cosas se están haciendo bien, me consta porque una amiga tiene un serio problema y hemos probado que funciona, pero como la vieja frase “La mujer del César no solo tiene que serlo, sino además parecerlo”, la situación pierde la seriedad que realmente tiene, cuando se eligen representantes que hacen escándalo en diferentes programas de TV, intentando agredir al “supesto agresor” en cámara, quedando la “supuesta víctima” como la agresora principal.

No solo es el fondo, hay que cuidar las formas, y hoy las formas están deformadas, y solo lleva a confusión, para que después lo que creemos una conquista, termine siendo algo que no funcione.

Como un aporte, creo que lo mejor es dar datos sobre donde acudir, al menos en Buenos Aires, donde estoy yo. La manera de combatir la violencia de género, no es con escándalos, es por el camino serio, el judicial y el de la salud mental.

http://www.jus.gob.ar/atencion-al-ciudadano/guia-de-derivaciones/violencia-familiar.aspx

 

 

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