La vida es sueño, y a veces… se hacen realidad

Tony BennettSiempre dije, mi sueño es estar cenando con un gran amor, y que de repente entre Tony Bennett y me cante, esa siempre fue mi fantasía, y aunque la cena y el gran amor no estuvo, en parte el sueño se hizo realidad, anoche lo ví en vivo en el Teatro Gran Rex al gran Antonio Bennedetto, más conocido por Tony Bennett.

Confieso que tuve un poco de miedo. La organización no fue de las mejores, En principio la cita fue en el Teatro Coliseo, ya con las entradas me enteré a último momento de que había cambiado al Teatro Gran Rex, donde injustamente no tuvo ni una marquesina, o sea, la organización y la prensa, solo merecen comentarios negativos, pero no quiero empañar la noche mágica que viví, gracias a este ARTISTA.

El cuarteto que lo acompaña, es impresionante, Lee Musiker, director musical y piano, Marshall Wood en contrabajo, Gray Sargent en guitarra y Harold Jones en percusión. La apertura del show está a cargo de su nieta Antonia Bennett, excelente cantante con unos genes maravillosos, si bien Antonia sale airosa, debe ser difícil ser la nieta de Tony Bennett y compartir escenario con él.

De repente llegó el gran Crooner, Tony Bennett. Es imposible decir lo que sentimos todos los presentes. Además de movilizar recuerdos, cantar temas soñados, Mr. Tony Bennett dice que aplaudamos y todos aplaudimos, dice que hagamos silencio y no vuela una mosca.

Recorrió sus grandes éxitos, Because of you, Cold Cold Heart, The boulevard of broken dreams, Stepping out, The best is yet to come… y tantos que nos hicieron vibrar, como The way you look tonight con un sentimiento que fue directo al corazón.

Vicentico subió y cantó con él Cold Cold Heart, el mismo que grabó junto a él en Duets, y la verdad la actuación de Vicentico es para destacar, el respeto con que se dirigía al maestro Tony Bennett y a los maestros del cuarteto, es admirable. Quizá alguien diga, es lo que corresponde, pero no siempre es así, he visto en shows de otros artistas a músicos invitados que creen que el show es de ellos. Vicentico estuvo a la altura de la circunstancia y me pareció genial su actuación.

Ni un segundo del show tuvo desperdicio, pero si tengo que elegir tres momentos, me quedo en primer lugar cuando contó que Charles Chaplin le envió una carta desde Londres agradeciéndole que haya hecho famosa su canción, y luego cantó Smile, con una dulzura incomparable, obvio que en esos momentos está el final cuando cantó I Left my Heart in San Francisco, sin micrófono, sí, 86 años y con un caño IMPRESIONANTE, y “EL MOMENTO”  fue cuando cantó “The Shadow of Your Smile”, yo diría que en ese momento bajó el ángel. Personalmente quisiera haber parado el tiempo en ese momento.

Sinceramente, a pesar de haber estado sola en esa platea, fue una parte de mi sueño, ver a Tony Bennett en vivo, y tuvo una particularidad, a pesar de haber esperado años verlo en vivo, al cristalizarse en vez de desilusionarme, fue mucho mejor de lo que esperaba. Fue perfecto.

Que Dios bendiga a Tony Bennett. Artistas tan grandes como él, no sé si hay muchos hoy. Me siento una elegida, pude ver al mejor artista que queda en escena.

 

 

 

Anuncios