CumbucoÚltimo fin de semana en Brasil, y aunque Charly García decía que “la alegría no sólo es brasileña”, a pesar de estar en carnaval, me arriesgo a decir que la alegría no es más brasileña.

Brasil cambió, y no creo que lo haya hecho para bien. Antes con apenas subirse a un avión de bandera brasileña te relajabas en tu economy class y ya vibraba tu alma con tus merecidas vacaciones. Hoy subís al avión y ya comenzás a ver que la mirada de cada uno de los brasileños, así sean los que viajan, o el personal del avión tiene una tristeza muy grande mezclada con desesperanza.

La televisión como siempre le guste a quien le guste, es el reflejo de la sociedad masificada, y lo aclaro porque mucha gente se enoja porque no quiere ser parte de esa masa, lo siento, probablemente sean matices diferentes pero todos somos parte de esa sociedad. En fin, volviendo al tema de la televisión, recuerdo que si bien nunca me gustó demasiado el manejo de la dirección de noticias de la Globo, y  siempre vi muy mal el papel de formadora de opinión y ese “jeitinho” de ser el Don Corleone de Brasil, ya que si lo dice la Globo, todo el pueblo brasileño lo afirma y confirma, ver la TV Globo era como una escuela para sentarse y ver, hoy realmente no hay nada que valga la pena. Las novelas que antes eran una delicia, desde saborear sus diálogos pasando por la dirección, la escenografía y el vestuario hoy son malas, contenidos pobres, diálogos sin vuelo. El otro día veía a la abuela de mi hijo que estaba mirando Malhação, que es un ciclo que debe tener más de 20 años. La idea es muy buena, es la novela de las 6 de la tarde, que cuenta diferentes sucesos de la historia brasileña, cada seis meses cambia la historia, pero mientras ella miraba, se iba a la cocina y ya sabía lo que la protagonista iba a decir, ¿por qué? porque el texto es predecible, y eso es lo que ninguna telenovela puede tener.

La dirección de noticias de la Globo, hoy está a cargo de William Bonner, que con su esposa Fátima Bernardes conducían el Jornal Nacional (el noticiero en horario central) eran una especie de Mónica y César, matrimonios en la vida real, padres de trillizos gestados con fecundación in vitro (situación que todo el pueblo brasileño siguió minuto a minuto), y que hoy Fátima Bernardes salió del área de noticias para conducir un Talk Show vomitivo. En fin, Don William Bonner quien antes peinaba un cabello negro que no respiraba y vestía trajes almidonados, hoy peina canas que no respiran y sus trajes siguen almidonados. Con su hermosa voz de barítono conduce el Jornal Nacional junto a Patricia Poeta, una ex chica que daba el pronóstico del tiempo, y aunque el formato no cambió, por lo menos en los últimos 20 años que yo recuerde, el cargo de Director de Noticias del Sr. Bonner le queda grande, ya que hoy el Jornal Nacional, noticiero que fuera líder en la región, hoy simplemente es un programa difusor de cables de noticias oficiales.

No sé si está en época de receso, pero no vi a Jô Soares (O programa do Jô) y es un programa que me encantaba porque el gordo es muy talentoso, aunque cuando pregunté la gente me dice: si, el gordo tiene talento, pero últimamente no venían invitados interesantes sino cualquiera que pagara el espacio. Bueno, en Argentina estamos muy acostumbrados a eso.

Yo tengo la sensación que desde que murió el patriarca Roberto Marinho, la Globo volcó. Marinho murió a los 98 años, y fue quien tuvo “la visión”. Hoy la Globo tiene la “visión” de gente con presbicia que cree que está haciendo las cosas bien.

Mientras tanto, quien fue un presidente impuesto por la TV Globo y sacado por ellos sospechado de corrupción hoy ocupa la banca de Senador por Alagoas (me recuerda al “que se vayan todos” de Argentina) y la gente te dice en sotto voce, que si se presenta a presidente lo votan. Para quien no recuerda, es Fernando Collor de Mello, que fue el presidente más lindo que ví y quien fuera acusado de hechos de corrupción que al lado de los de Cristina Kirchner, Collor de Mello fue un simple ladrón de gallinas, a quien nunca le probaron ninguno de los hechos de los que fue acusado.

En fin, pasamos por la SBT, que aún sigue liderado por Silvio Santos y su ridículo micrófono gigante colgado de su cuello a modo corbata, pero claro, con mucho más bótox y cirugías plásticas hasta en los ojos, y es el canal que pasa vulgaridades como Ratinho que tiene décadas en la televisión, pero como aprendí en el medio, un éxito no se discute y nobleza obliga, Ratinho está un poco más moderado que años atrás. La SBT sin embargo, pasa excelentes películas y series, y aunque parezca extraño aunque veo poca televisión, acá mi primera opción es SBT y no la TV Globo. Por otra parte, Silvio Santos apostó al público infantil emitiendo la telenovela mexicana Carrousel, que en junio va a ser suplantada por la remake de Chiquititas que ya está siendo grabada (con aclaraciones que tienen un equipo de psicólogos para las niñas, couchers de canto, baile y actuación) que fuera un éxito argentino de Chris Morena, que inclusive en otro momento se hizo Chiquititas Brasil filmada en Argentina. Lo triste es que hoy la autoría se la adjudica Íris Abravanel esposa de Silvio Santos ( los autores estamos hartos de que se adjudique otros nuestros textos). Quizá ella esté aggiornando los textos al siglo XXI, pero la realidad es que Íris Abravanel no es la autora.

Hoy quien tiene el mejor servicio de noticias, es la TV Record, es la Red de Televisión de la la Iglesia del Reino Universal, y creo que eso merece destacarse. Conocí hasta quien hace poco fuera la Directora de Noticias de la filial Brasilia y el modo de trabajo que tienen es excelente, no contratan fanáticos religiosos sino que a profesionales de cualquier creencia, credo o religión. Lo mismo sucede en Argentina en Radio Buenos Aires, donde además de contratar profesionales están al día con los pagos sindicales, salarios y cargas sociales, eso es para destacar en éste mundo de hoy.

Por otro lado, el mejor noticiero está en la fila del supermercado, eso es lo lindo, el brasileño empezó a hablar, antes no lo hacía. Hoy el pueblo brasileño lo podemos dividir en tres: el que perdió la esperanza, el resignado y el que empieza a pelear. También hay inseguridad, igual que en el resto del mundo las noticias policiales son las protagonistas, pero por otro lado hay una juventud práctica y estudiosa que sé que Brasil va a recuperar la esperanza que perdió.

Y acá me preparo, para Argentina, donde estaré ya el martes. Empecé a espiar los titulares de los diarios y ya me dio dolor de estómago. Mataron a un testigo clave del crimen del Sarmiento, cosa curiosa, siempre asesinan a los testigos claves en casos donde el gobierno tiene que dar explicaciones, el cepo publicitario a los supermercados, el no blanqueado corralito, ya que en el exterior yo no pude obtener mi dinero de un cajero porque no tengo una cuenta en dólares que no se me permite abrir ¿?, y la vomitiva tapa de Página 12, que no sé quien puede leerla.

Lo bueno es que me voy a dar un abrazo con mis amigas y amigos, todos y todas parafraseando a la presidente de Argentina que no mira las reglas de la Real Academia Española y habla como se le canta.

Todos me dicen que cuando pise suelo argentino me voy a arrepentir de volver, pero la realidad me dice que es mejor sacar la basura propia que la ajena. Brasil no es un paraíso, yo no cambio a Cristina por Dilma, porque son exactamente iguales, todos son iguales, si Lula quien es admirado por el mundo se fue del gobierno con una riqueza inmensa y sus hijos son los dueños de las más grandes compañías de telefonía fija y celular, que podemos esperar de ésta gente!!!

Seguiremos peleando… en mi caso desde la web, para tener un país digno de vivir.

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