Helleu_-_DaydreamEl la miró y se estremeció, ella se sintió mujer y empezó a caminar sintiéndose Tina Turner cantando Private Dancer, la sangre hervía y apareció la imperiosa necesidad de sentir sus manos. El destino estaba marcado, los fluídos iban y venían sin cesar por sus cuerpos. Todo decía que simplemente terminaría en un fogoso romance, pero ellos no sabían que eso era un reencuentro, luego de varias encarnaciones en ésta era el momento y el lugar.

Vinieron a resolver su amor, regresaban una y otra vez, y aunque perdían la memoria de lo que pasó en la otra encarnación había algo en la vibración de sus cuerpos, además de la atracción física había un imán uniendo esas almas.

El usaba Mr.Carven, ella Opium de Yves Saint Laurent. Los aromas se cruzaron y era una sinfonía, parecía que el lugar estaba lleno de rosas, todo era magia, luz.

No se animaron a hablar, ella salió de la sala y encendió un cigarrillo. Aspiró tanto humo como para llenar la capacidad de sus pulmones. Quería calmar su ansiedad y no sabía como. De repente era niña, mujer, amante sin siquiera haber sido tocada aún.

El se acercó, la sangre seguía en ebullición y al ver sus ojos color del cielo sintió que el corazón iba a explotar.

Sus sueños se lo habían mostrado, dos años antes se le había aparecido en ellos vestido de la misma manera en que lo veía frente a ella, HOMBRE, pleno. No tuvo más alternativa que ante el pedido de sus ojos le entregó el poder de su vida.

Después de ese encuentro, nada volvería a ser igual. Hechizada siguió por la vida.

Anuncios