Brittany Maynard eligió morir el 1º de noviembre, dos días después del cumpleaños de su esposo. Su decisión no tiene que ver con suicidarse y si con tener una muerte digna.

Era una joven saludable, de solo 29 años, poco después de su boda comenzó a sufrir terribles dolores de cabeza. El diagnóstico fue un tsunami, tenía un tipo de cáncer cerebral incurable y con una muerte aterradora.

Brittany y su esposo se mudaron a Oregon, donde desde 1997 el suicidio asistido está permitido. Brittany dedicó este tiempo a viajar, y cuando le informaron que le quedaban menos de seis meses de vida, consiguió las píldoras que la van a ayudar de un modo tranquilo a transitar su muerte. Ella confiesa que es bueno morir como lo va a hacer, en su cuarto, rodeada de sus seres queridos y con su música favorita, que como lo habría hecho como consecuencia de su tumor cerebral.

Eligió grabar un video donde cuenta su historia. Este video ha generado mucha controversia entre quienes están a favor y quienes en contra de una muerte digna.

En Oregon, los pacientes terminales en pleno uso de sus facultades, pueden solicitar la muerte asistida a un médico. La píldora debe ser ingerida sin ayuda, si el médico es quien la administra es ilegal.

Hasta diciembre de 2013, casi 800 personas han hecho uso del derecho a morir dignamente. La edad promedio de quienes lo hacen es de 71 años, solo seis eran menores de 34 años.

La historia de Brittany ha reabierto el debate en EE.UU. sobre la moralidad del suicidio asistido. Su video con más de seis millones de visitas lo realizó con la esperanza de quien necesita este recurso no deba mudarse de estado como tuvo que hacerlo ella. En breve, grabará un video para el Congreso de California, que está considerando una ley de asistencia al suicido en casos terminales.

Compartimos el video de Brittany:

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