GuapasEl arte de la televisión argentina de no reconocer cuando la vaca dejó de dar leche

Cada dos o tres años, me engancho con una novela, lo confieso. Generalmente tiene que ver con mi situación, si transito muchos problemas la novela emerge.

Este año varias de mis amigas veían Guapas, y decidí empezar a verla. Claro, quizá lo que yo pienso tenga que ver con que no la empecé del primer capítulo, pero si de tanto en tanto no le dan signos al televidente sobre la causa de determinados conflictos, estamos en problemas, no deben olvidar la famosa frase de Mirtha Legrand… “el público se renueva”.

En fin, la verdad, me está pudriendo, y haberla terminado antes de que empiecen los volantazos de septiembre, hubiera sido una sabia decisión.

La historia habla de cinco mujeres que por una estafa se hacen amigas, pero amigas del alma. Es increíble que una amistad tan cerrada suceda de repente, si bien no las unió el amor sino el espanto, es raro. Las amistades tienen el mismo camino que el noviazgo, va sucediendo, y ahí todas se pegotearon sin tener en cuenta la diferencia de edades. En realidad el único grupo que podría haber sido es el de Laura, Andrea y Mey por cuestiones de edad. Mónica es una señora mayor muy chinchuda y Lorena es muy chica para el grupo.

Nunca entendí por qué Andrea es alcohólica, puede que tenga que ver con que no la ví del principio, pero el conflicto tendría que emerger de alguna manera. Si bien Araceli Gonzalez interpreta muy bien su personaje, creo que está muy mal perfilado. No sabemos que generó su angustia, hacia donde va. En fin, es una alcoholica y punto, con una vueltita de abusar del ratoneo haciéndola vivir con su marido y su amante.

Mey es inexplicable, lo único que podría pensar es que en realidad quiere una relación soñada que no existe, separó a Francisco de la esposa, se enganchó con Donofrio y cuando el la abandona se arrastra como perro faldero. No está bueno mostrar una persona así, que en el fondo el berretín la lleva a hacer cosas horribles, como fingir ser solidaria.

Mónica es chinchuda y punto. Se trasluce un pasado que le pesa, pero vueltera como ninguna.

Laura super castigada por el amor, busca tener un hijo, pero le miente al padre.

Lorena va becada a Londres cuando nunca hizo una residencia en un hospital y tampoco dió la reválida como médica en UK.

Veníamos con situaciones tiradas de los pelos, hasta que entran Silvita y Falcón, una historia maravillosa, pero poco tiene que ver con Guapas. La verdad es que debería haber sido otra novela. La historia de ellos protagonizada por Ines Estévez y Alfredo Casero es prolija, una historia de amor, de renuncia, cierra, redondita. Pero adentro de Guapas no tiene mucho que ver.

El personaje de Alfredo Casero parece inspirado en Walter Mitty. ¿Quién es? El personaje de la película The Secret Life of Walter Mitty, protagonizado por Ben Stiller.

Ahora parece que entra Muriel Santana y Dalma Maradona, por las promociones, pero presagio que también va a ser tirada de los pelos la historia. Muriel Santana se hace llamar “La Reina del Chalet” aparentemente martillera.

La verdad, creo que deberían cerrar la historia dignamente. Yo haría un programa con Silvita y Falcón. Lo demás, ya fué, porque las Guapas, ya se volvieron muy densas.

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