Wells_The_Invisible_ManMe pregunto en qué momento uno adquiere el “superpoder” de la invisibilidad. Cuando aparece en cómics empieza siendo algo favorable pero luego el protagonista quiere volver a ser simplemente alguien común, alguien que se enamora y vive una vida parecida a todos los humanos.

Los “superpoderes” están sobrevalorados. En mi caso particular, recuerdo que en mi matrimonio sentía por dentro que iba desapareciendo, e internamente luchaba porque algo mío se vea. Con el divorcio llegó la explosión, no solo aparecí sino que también brillaba, pero cuando las ilusiones desaparecen y son reemplazadas por responsabilidades, volvés a desaparecer, pero la diferencia es que en la desaparición anterior tenías conciencia de que todavía estabas. Ahora desaparecés pero lo peor es que te perdés.

Habitualmente mi hijo adolescente fanático de los cómics me pregunta: -“¿si tuvieras un superpoder, cuál te gustaría?” siempre respondo la teletransportación, aunque en otros tiempos hubiera elegido la invisibilidad. Hoy, que como el superhéroe triste sé lo que es, quisiera volver a ser alguien que no la posee.

¡Cuántas veces dijimos “quiero desaparecer”! No lo digas nunca más, porque cuando deseás algo con tanta fuerza, sucede.

Una cuestión profesional me dice que uno inconscientemente busca la invisibilidad. Los guionistas somos quienes le damos forma, voz, pensamientos y personalidad a muchos personajes pero somos los creadores invisibles. Los periodistas siempre hurgamos detrás del hecho, hay periodistas estrellas y bien visibles pero son los menos.

Hay un superpoder que ningún cómic lo menciona, que es el superpoder del dinero. Si bien soy una mujer de fe, el dinero es quien te posibilita todo, por ejemplo, si tenés un problema legal te va a pagar el mejor abogado, si tenés un problema de salud vas a acceder al mejor tratamiento, ya no tenés que soñar con un viaje, simplemente lo hacés. ¿Querés probar la mejor comida? Podés hacer el mejor tour gourmet.

Por eso quiero abandonar el don de la invisibilidad, y cuando mi hijo me vuelva a preguntar que superpoder quiero, es el que nunca lo catalogan como tal, el dinero.

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