Argentina es un país maravilloso, yo estoy feliz que gran parte de mi cultura la he ganado por ser argentina. Conozco mucha gente de otros países con una formación que los escucho hablar maravillada, pero ser argentino de una impecable clase media, me ha hecho saber “de todo un poco”.

Este mundo de hoy no lo entiendo. Nací en los ’60. El peronismo estaba proscripto. Tenía un padre peronista, y tuve que soportar los discursos de que Perón y su entorno eran los salvadores de la patria. Había cosas que se escuchaban que la gente decía (previo chequeo de que nadie escuchaba), “Perón me regaló mi primera heladera”, “Perón me dio una casa…”. La palabra “dio” eran lo mismo que hoy, dádivas. Lo curioso es que nunca escuché a nadie decir “Perón me dio trabajo”.  Por otro lado, los que no eran simpatizantes de la causa, contaban que no se podía hablar mal de Perón, y otros decían que aparecía mucha gente muerta.

Perón inauguró la grieta, lo que vemos hoy no es nada nuevo. Como en los tiempos de Hitler o Mussolini, la idea es creés a pie juntillas lo que te digo, o sos enemigo y al enemigo hay que destruirlo.

Perón se escapó en la cañonera. Los regímenes militares se sucedían. Se llamaba a elecciones. Hubo presidentes maravillosos como Arturo Frondizi, pero siempre se terminaban destituyendo.

En la década de 1970 volvió la grieta y el terror. Cámpora gana las elecciones por mandato de Perón, siempre hubo gente que acataba las órdenes de manera ciega de Perón, a tal punto que si el candidato hubiera sido un caballo, un perro o un elefante, si la órden de Perón era votarlo, un grupo de gente que no pensaba lo iba a votar.

Cámpora liberó a todos los presos… ¿presos políticos? también, delincuentes comunes su mayoría.

Recuerdo que era muy chica y un vecino tenía una verdulería. Uno de los liberados era su hijo que estaba en Devoto por dos homicidios. El asesino desocupado fue a atender la verdulería del padre. Aún recuerdo el terror que me paralizaba cuando quien me vendía sabía a ciencia cierta que era un asesino.

Llegó Perón, López Rega , Isabel y los montos. Empezó el terror. Recuerdo que en mi escuela pusieron dos bombas. No se podía vivir, no se podía respirar. El ambiente era tan denso… Perón echó a toda la gente que sembraba el terror en Plaza de Mayo, Perón muere. Asume María Estela Martínez de Perón, alias “Isabelita”. Algunos datos que nadie recuerda, no había comida, la inflación era imparable, secuestros bombas, no se podía respirar.

Estando en democracia, se vota el el Congreso algo que todos se olvidaron, que el Ejército salga a reprimir al Terrorismo de Estado con todas las armas que tenga. La represión militar no empieza en el gobierno militar, empieza en el gobierno de Isabel Perón.

Isabel tenía un General favorito, Jorge Rafael Videla quien finalmente la destituye.

Hoy se me ocurrió leer la carta de la señora presidente donde desmerece al pueblo argentino, que marchó porque está cansado, y realmente un presidente no puede hacer eso. Me preocupan los comentarios de quienes leyeron esa carta, con una carga de agresión tan grande, propiciada por el gobierno.

No sé que va a pasar, parecen arengas de tribunas de fútbol. Hoy tengo miedo de lo que esta gente agresiva haga, y lo más triste es que es propiciado por quienes deberían mantener la calma y al pueblo unido. Que pena señora presidente, espero que revea lo que está haciendo e intente instaurar la paz. Usted declara la guerra a quienes no tenemos odio ni queremos pelear.

Ayer me pasó algo increíble. Hice una crítica por Facebook a uno de los candidatos, Sergio Massa. Rápidamente me empezó alguien a arengar, diciéndome “sos anti-K y tampoco te gusta Massa?”. Me quedé helada, le contesté que no soy anti nada ni pro nada. El hecho de que critique alguna acción del gobierno me transforma en Anti-K? Hay una locura generalizada, todo es tan Boca-River, que si no me gusta el gobierno tengo que estar a favor de quien tampoco me guste?

El pueblo argentino necesita madurar, no es posible que actúen con el pensamiento de un grupo de amiguitos de escuela primaria. Creo que hasta que el pueblo no crezca, no vamos a tener un gobierno acorde a un país rico, y serio como pretendemos que sea.

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