Todos los gobiernos sufren desgaste. Dos períodos de cuatro años es demasiado, cuando luego del primer período casi todos ganan la reelección, algunos los votan porque realmente los apoyan, otros por la cuota del auto, hay quienes no cambian por miedos fomentados y otros que piensan que cuatro años es poco y hay que darles más cuerda para seguir.

En realidad en casi todos los casos, el último año la gente está tan cansada de que la misma figurita pontifique mientras desfondás los bolsillos para ver si encontrás una moneda para que te alcance aunque sea para un mendrugo, la política sigue destruyendo tu vida y especialmente tu economía.

Argentina viene de demasiados años de corrupción, situaciones que jamás hubiéramos soñado vivir: narcotráfico, metanfetaminas, amenazas, muerte, inseguridad, asesinatos, sicarios. Parece que vivimos dentro de una película sobre la mafia del narcotráfico.

Habitualmente en el último año de un gobierno desgastado, la gente piensa en los nuevos candidatos, pero en Argentina no. Vivimos con miedo, y no sabemos que pasa.

Twitter ha aumentado nuestro nivel de neurosis, trascendidos, yo me enteré 12 horas antes de que asuma Anibal Fernandez como Jefe de Gabinete que lo sería, mientras diez horas después de que yo me entero Capitanich se reía cuando le decían que se iría del cargo.

Espero que este año pase pronto, será un año lleno de tormentas.

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