Chico Buarque de Holanda
Chico Buarque de Holanda

Hace tiempo que me siento sola en este mundo, ya se, no tengo pareja hace años, pero mi reflexión viene de que cada vez me es más difícil encontrar pares.

Amo ser mujer, me encanta el hombre galante, que me abran una puerta, que me corran una silla y si me invita a comer que pague la cuenta. Sé que quizá para muchos, soy antigua, pero la antigüedad para mí hoy es lo mejor.

Veo a los hombres perdidos, y creo tener la respuesta, fuimos su complemento de toda la vida, y las mujeres ahora quieren desplazarlos y tomar su lugar. Me parece terrible.

Las palabras que usan las mujeres corrientemente como si fueran cosas sin sentido son: luchadora, valiente, en mi caso que mi familia es las llamadas “monoparentales” me dicen: “sos valiente al hacerte cargo de tu hijo…”. Chicas, ésto no es una guerra, la aptitud de lucha y la valentía sirven para una guerra no para vivir. Pienso que hacernos cargo de lo que nos compete y tener la suerte de hacer lo que nos gusta, no debe ser para premiar, se hace lo que hay que hacer o lo que te gusta, simplemente es parte de la vida.

No sé en que puede igualar una mujer a un hombre y viceversa. Nosotras somos el útero que contiene al mundo, ellos son quienes nos impulsan y nos ayudan a sostenerlo. Si se cumplieran los roles de cada uno, el mundo sería un lugar mejor.

Alguien me comentó que las mujeres jóvenes se enojan si un señor quiere pagar una cena, lo tildan de “machista”. Las palabras galante y caballero no están en el diccionario de estas chicas. No me gusta el mundo así, quiero que cada quien ocupe su lugar. Que cuando un señor nos abre una puerta, le agradezcamos con una sonrisa.

Los hombres se sienten echados de este mundo, les sacaron su silla aunque no se fueron a Sevilla, eso sí, las mujeres se quejan triunfantes pero cuando en un transporte público los hombres están sentados y las mujeres paradas, sacan fotos, las publican y critican que no les dan el asiento. Chicas, por favor, aclaren sus ideas, si quieren ser igual nadie tiene la obligación de dar el asiento.

No pierdo la esperanza de que todavía algún caballero no se haya desilusionado de las mujeres. Que me diga hermosas palabras de amor como las que escribe Chico Buarque en sus canciones, y que sepa que acá hay una dama que le va a sonreír cuando le abra la puerta.

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