Amanecer con la peor noticia fue devastador, uno de los íconos de mi adolescencia, ya no estaba. Después de una lucha contra el cáncer, David Bowie estaba muerto.

Era alguien que uno no se lo imaginaba como un mortal común, un músico increíble, autor, actor, quizá la persona que más haya influenciado el pop. David Bowie parecía ser de otro mundo.

Con el ojo derecho más claro (ahora sabemos que fue por una pelea en su infancia, por lo cual tuvo que pasar por cinco operaciones) parecía salido de otro lado, pero no de la tierra.

Su música nos marcó, su presencia en alguna película hacía que quisiéramos verla. Su actuación en Laberinto, fue mágica igual que la música que el compuso. Cuando ya sabía que se estaba yendo, nos dejó un álbum Blackstar.

Perdón es un día muy triste, no puedo escribir mucho, se fue un extraordinario artista, y verdaderamente original.

Día triste para quienes fuimos arrullados en nuestra adolescencia, porque hoy supimos que este ser muy talentoso y brillante, era tan mortal como nosotros.

 

 

 

Anuncios